Un comentario o critica de un libro no tiene por qué ser un recorrido meticuloso sobre todas sus partes. Un recorte de alguna frase, alguna imagen, algo que permanezca en la memoria, que de vueltas, que interrogue, que guste, es suficiente para disparar una nueva escritura sobre esa que ya existe. La crítica no puede escapar a ser un recorte. Quién dice de qué extensión debiera ser éste.
Este post pretende ser la inauguración de una suerte de sección que dará cuenta de mis lecturas recientes. No todas, sólo aquellas que me inviten a escribir.
Este post pretende ser la inauguración de una suerte de sección que dará cuenta de mis lecturas recientes. No todas, sólo aquellas que me inviten a escribir.
Lecturas e interpretaciones sobre esas lecturas forman parte de eso que se me antojó llamar “mundo del psicoanalista”. El psicoanálisis ha sido y es, el pasadizo que me presenta otras artes. Principalmente la escritura y la literatura. No sé si un analista puede ser sin eso, evidentemente yo no. Supongo que por ello elegí como pieza inaugural el libro Escribir, de Marguerite Duras.


